Un poco sobre la historia del barniz

El desarrollo de los primeros barnices acrílicos acuosos para off-set acontecieron a partir de experiencias aisladas en Europa y E.E.U.U. a fines de los años 60, con resultados, técnicamente, de baja calidad, aplicados en el sistema de fuente de agua de las impresoras.

A partir de fines de los años 70, los fabricantes alemanes de maquinas impresoras, inician la producción de maquinas impresoras con barniz in-line.

Estas primeras máquinas impresoras tenían pequeñas adaptaciones en el sistema de fuente de agua de la ultima unidad impresora que permitían usar esta unidad par impresión normal con tintas off-set, o como barnizado usando barniz acuoso, en el sistema de fuente de agua.

Como resultado natural de esta evolución, una mayor sofisticación transformo esa ultima unidad de impresión, con dispositivos adaptados en el sistema de agua de fuente, usándose cilindros de anilox, en conjuntos con cilindros de caúcho, para una mejor aplicación y uniformidad del barniz.

En estas impresoras, la ultima unidad de impresión pasó a aplicar exclusivamente barniz acuoso.

A seguir, los fabricantes crearon un elemento en la salida de las impresoras, la unidad aplicadora de barniz in-line, consolidando la tendencia del uso de ese barniz como acabado de los impresos.

Sistemas de secado más sofisticado, utilizando en impresoras con salida extensa (o larga) con resistencias y lámparas de IR con circulación de aire caliente y frío, consolidaron este proceso de barnizado in-line en todo el mundo.